Ir al contenido principal

El programa CAE —el sistema de Certificados de Ahorro Energético de España— está en funcionamiento desde 2023. Está respaldado por el Real Decreto 36/2023 y crece más rápido de lo que la mayoría preveía. De aproximadamente 12 GWh certificados en 2023, el sistema alcanzó cerca de 1.900 GWh en 2024 y una cifra estimada de 5.790 GWh en el período más reciente.

Y, sin embargo, en los equipos de sostenibilidad del sector alimentario en España, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué es exactamente un CAE y cómo nos afecta a nosotros?

 

¿Qué es un CAE y cómo funciona?

Un CAE (Certificado de Ahorro Energético) es un certificado electrónico expedido por una autoridad regional que acredita una reducción cuantificable y duradera del consumo final de energía. Cada certificado equivale a 1 kWh de energía final ahorrada.

Esos certificados tienen compradores. Las empresas comercializadoras de energía, las distribuidoras de electricidad y gas, y los operadores de productos petrolíferos están legalmente obligados a adquirirlos para cumplir con sus obligaciones en el marco del Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética. Para 2025, la equivalencia financiera se fija en 189 165 € por GWh ahorrado. Cualquier ahorro conseguido por debajo de ese umbral les resulta más económico que contribuir directamente al fondo nacional.

El resultado es un mercado en pleno funcionamiento. El precio medio percibido por los beneficiarios de los CAE en 2024 fue de 136 €/MWh. El mercado alcanzó los 224 millones de euros ese año, lo que impulsó inversiones en ahorro energético por valor de 411 millones de euros, con una cobertura media de los costes de casi el 50 %.

Como se puede observar, estos certificados permiten recuperar hasta la mitad de la inversión en eficiencia energética, sin contar aún el ahorro en combustible.

Cómo solicitar los certificados CAE

El proceso de solicitud consta de cinco pasos y es más sencillo de lo que la mayoría de los fabricantes cree.

  1. Define la actuación. Identifica la medida de ahorro energético, por ejemplo, sustituir una caldera de gas natural por un sistema solar térmico. Determina si se trata de una actuación normalizada del catálogo o si debe presentarse como una actuación singular.
  2. Regístrate antes de empezar a construir. Este es el paso que más empresas se saltan. El proyecto debe registrarse oficialmente ante la autoridad regional competente antes o durante su ejecución. El registro posterior al inicio de las obras invalida el proyecto.
  3. Ejecuta y documenta. Lleva a cabo el proyecto y mantén una documentación completa del consumo energético antes y después. La medición y la verificación son elementos fundamentales del proceso de certificación.
  4. Solicita la certificación. Presenta los datos de ahorro verificados ante la autoridad regional. En el caso de las actuaciones normalizadas, el cálculo del ahorro sigue una metodología fija. Para las actuaciones singulares, se requiere un informe técnico independiente.
  5. Transfiere los certificados. Una vez emitidos, los CAE son transferibles y pueden venderse directamente a las comercializadoras obligadas o a través de intermediarios que operan en el mercado.

El ciclo completo, desde el registro hasta la primera emisión de certificados, suele durar entre tres y seis meses, dependiendo de la complejidad del proyecto y de la administración regional.

El sector alimentario tiene una ventaja clara, y son pocos los que la están aprovechando

Las operaciones industriales representaron el 68 % de los certificados CAE generados en 2024. Sin embargo, dentro de la industria, el sector alimentario no ha aprovechado plenamente esta oportunidad, no porque su potencial sea menor, sino porque el nivel de concienciación es más bajo y el proceso de certificación resulta poco familiar. Se trata de una brecha estructural, no técnica.

Las instalaciones de procesamiento de alimentos se encuentran entre las operaciones que más energía térmica consumen en la industria española. Líneas de pasteurización, autoclaves de esterilización, evaporadores, túneles de secado, sistemas de cocción, procesos térmicos continuos y de alto consumo que funcionan con gas natural, año tras año. Precisamente las operaciones para las que se diseñó el programa CAE con el fin de fomentarlas.

Para un fabricante de alimentos que instala un sistema de energía térmica renovable, sustituyendo una caldera de gasóleo o gas por energía solar térmica combinada con almacenamiento térmico, el ahorro es real, cuantificable y certificable.

Cómo se traducen los números en la práctica

Imaginemos una instalación alimentaria de tamaño medio que consume 2.000 MWh de energía térmica al año procedente del gasóleo. Un sistema de calor renovable que sustituya el 80 % de esa demanda genera aproximadamente 1.600 MWh de ahorro anual certificado. A los precios actuales de mercado de 115-140 €/MWh, eso representa entre 184.000 € y 224.000 € en ingresos por CAE, además del ahorro directo en costes de combustible.

La compatibilidad parcial con los programas de financiación pública significa que, en determinados casos, un proyecto puede beneficiarse simultáneamente de ingresos procedentes del CAE y de subvenciones. Esto modifica el modelo financiero de muchas inversiones que antes parecían poco viables.

Tres errores habituales en el sector

Esperar hasta después de la instalación. Los certificados deben registrarse antes o durante la ejecución. La planificación de la CAE forma parte del proyecto desde el primer día, no es una tarea posterior.

Suponer que solo se admiten proyectos a gran escala. El catálogo normalizado abarca una amplia gama de medidas industriales. La escala influye en el precio, pero no en la elegibilidad.

Considerarlo una carga administrativa en lugar de un activo financiero. El proceso tiene un coste. A los precios actuales de mercado, el rendimiento lo compensa con creces en cualquier proyecto térmico de envergadura.

La ventana está abierta

El sistema sigue creciendo: las obligaciones de ahorro para 2026 se estiman en 9 420 GWh, casi el doble que en 2025, y los sujetos obligados podrán cubrir hasta el 90 % de su cuota mediante la compra de certificados. Los precios se mantienen en el rango de 115–140 €/MWh, con una estabilización prevista en torno a los 90–100 €/MWh en el primer trimestre de 2026.

El sector alimentario en España tiene ante sí una oportunidad concreta y asequible: procesos térmicos que consumen una cantidad cuantificable de combustible fósil, un parque de calderas cuyo funcionamiento resulta cada vez más costoso, y un mecanismo que convierte los ahorros comprobados en ingresos reales.

La pregunta no es si el plan se aplica a tu instalación. La pregunta es si tienes a alguien calculando cuánto vale la tuya.

Solicita tu presupuesto gratuito sobre calefacción renovable

En Suncom Energy diseñamos e instalamos SunFleet: un sistema integrado de calor renovable que combina energía solar térmica concentrada, almacenamiento térmico y conversión de electricidad en calor para procesos industriales a temperaturas comprendidas entre 0 °C y 475 °C. Evaluamos la elegibilidad para el CAE como parte de cada análisis de proyecto.

Si tu instalación utiliza procesos térmicos con gas natural, te explicaremos exactamente qué puede aportar un sistema de calor renovable en cuanto a ahorro energético, reducción de CO₂ e ingresos por CAE. ¡Solicita tu presupuesto gratuito ahora!

Ponte en contacto con Nicolás Werckmeister García para solicitar tu presupuesto gratuito.

Dejar una respuesta